A las 7:30 nos levantamos y cogemos el autobús-shutle del Hotel. En la estación de Kyoto desayunamos en la cafetería que hay al lado de la estación y cogemos el bus hasta el Sanjusan gendo 三十三間堂 (templo de las 33 alcobas, 600円). Este templo se fundó en 1164, y y con sus 100 metros de largo es la estructura en madera mas larga de Japón.
En la entrada, a todos los japoneses se les salen los ojos de nuevo al ver mis botas de trecking (calzo un 48!), y ni siquiera caben en los huecos de la estantería donde dejar los zapatos. Despues de tantos dias de trotamundos, se agradece "desencojer" los pies andando descalzo por las maderas crujientes y pulidas. Al entrar a la larga sala donde hay las 1000 estatuas de kannon nos quedamos sin habla; tan solo faltaria verlas un poco mas limpias, pero uno se las puede imaginar relucientes y con todas las pinturas originales del techo en vivos colores. En frente de las estatuas, estan las 33 divinidades que hacen de guardianes, también del tamaño de una persona y los colores perdidos, y a medio recorrido, una norme estatua de Kannon que cuenta como la 1001.

Leemos que es típico celebrar en este templo un concurso de arquería una vez al año, y que hay un reto imbatido desde el siglo XVII: 24 horas tirando flechas, 8000 flechas en el blanco de las 14000 lanzadas (mas de 500 flechas a la hora).
Para aprovechar mas el dia, y como parece que quiere llover, cogemos un taxi a la salida para ir al Kiyomizu-dera (1200 円). El taxi nos deja en el último tramo de la cuesta para llegar hasta el templo, repleto de tiendas de souvenirs, cerámica, abanicos,... El templo esta formado por varios edificios, pero destaca una terraza que se encuentra elevada a la altura de las copas de los árboles por enormes pilares de madera.
Después de admirarlo y beber de uno de los chorros del agua (sólo de uno!), volvemos al cruce donde nos dejó el taxi y bajamos por lo que creemos que es la calle sannenzaka (un tropezón, son 3 años de mala suerte). Decía creemos, porque el plano que llevamos no concuerda con las calles, y la pagoda de Yasaka nos queda a mano derecha en lugar de mano izquierda... parece que nos hemos perdido por primera vez: vamos preguntatndo por el templo Shorenin, pero sin querer acabamos a las 14h en el templo Yasaka. Compramos unos sandwitches y un trozo de pizza en una panya, y consultando otro de los malos mapas de Kyoto, tomamos por fin el camino correcto y atravesamos el parque Kitanomaru hasta la impresionante Senmon del templo Shorenin. Ahora ya llueve de lo lindo, y continuamos hasta el Shorenin, para mi el MEJOR TEMPLO PARA VISITAR de Kyoto. Siendo lunes, y estando el dia lluvioso, está el templo completamente vacío. Parece que nos estuviera esperando para despedirnos de este increible viaje. Un monje sale a la puerta y nos recoge las mochilas y los chubasqueros, nos descalzamos y todas las salas del templo están abiertas sin restricciones para nosotros. Hay varios puentes de madera que conectan las diferentes salas, y tanto los tatamis como los biombos estan relucientes.
Nos sentamos en seiza en el borde del tatami de una de las salas, y el tiempo nos pasa sin darnos cuenta mientras escuchamos el agua caer en la pila de piedra y contemplamos los jardines.
Ya casi ha caido la noche, y todavía con el corazón encogido, cogemos el taxi de vuelta al hotel para hacer las últimas compras en el centro comercial de la estación de Kyoto.
Hasta pronto. まったね、京都。



Siguiendo las recomendaciones, solo le hacemos fotos por fuera ya que es imposible entrar a todos los templos de Kyoto y mas vale reservarse (el tiempo y el dinero) para los importantes. Desde aquí andamos 5 minutos hasta el
El famoso jardín de piedra nos deja, no decepcionados, pero si un poco desencantados; en las fotos parece mas grande o mas sobrecogedor.




Aquí es el primer sitio donde hemos visto Ricksaw, aunque parece que al ver mi estatura y mi peso (!!no estoy gordo, pero bueno, mis 90 kilitos y mi 1,84 no me los quita nadie!!) soy el único gaikokujin al que no invitan a subir, es mas, me esquivan. :-(



Para subir al mirador, hay que coger un ascensor especial que está en la planta -1 del edificio, y donde se pasa un control de seguridad. Las vistas desde arriba son impresinantes… no se ve el final de Tokio por ninguno de los 4 costados. Todo parece diminuto al lado de los rascacielos, las calles cruzan por el interior de los edificios como si fuera imposible esquivarlos.
Para cenar hemos ido a un puesto de ramen (Ichyan) justo delante del Shiba, muy cutre pero que está buenísimo (600円). Después nos conectamos a internet 1/2 horita (200円) y nos vamos a descansar. Espero no volver a despertarme a las 4 de la mañana muerto de hambre.... maldito jetlag...




